Por qué las mujeres fingen el “final feliz”

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A algunas mujeres les es muy difícil tocar temas de sexualidad con su pareja, esta falta de comunicación hace complicado que tengan una vida sexual plena.

Es muy común que las mujeres finjan una relación sexual placentera por distintos motivos.

Si eres de estas mujeres, no te sientas sola, a muchas les pasa lo mismo, pero en tus manos está cambiar la situación.

¿Te identificas con algunas de estas razones?

Les cuesta trabajo pedir lo que les gusta o no lo saben

Hablar sobre sexualidad con su pareja les da pena, es un tema tabú y algunas mujeres se sienten inhibidas, incluso estando solas, por eso no saben pedir lo que quieren o no lo saben porque no experimentan.

Es obligatorio llegar “a un final feliz”

Otras mujeres están condicionadas a un final feliz porque se sienten menos mujeres y les da miedo contarlo.

Lo hacen sólo por complacer

En muchas ocasiones no quieren tener un encuentro sexual con su pareja, pero lo hacen presionadas porque piensan que es “su obligación” como esposa o novia.

El problema es que lo ven como una obligación en lugar de hacerlo como una actividad que puedan disfrutar ambos.

Para elevar la autoestima de los hombres

Es también común que para que el hombre no se sienta “menos hombre” finjan estar complacidas para no herir su ego. Habría que preguntarles a ellos qué piensan al respecto.

Para no lastimar los sentimientos de su pareja

Otra de las razones es no lastimar los sentimientos de su pareja, quizá ya hayan dado indicios de que se siente mal si la mujer no llega al orgasmo, pero es un trabajo en equipo, no sólo es la labor de uno solo.

Por miedo e inseguridad respecto a su cuerpo

También temen asistir con un ginecólogo si sienten que hay algo mal en ellas, o decirle a su pareja que no les gusta cómo las tratan. Temen poner límites y hablar abiertamente por miedo al rechazo.

Estas son algunas razones, lo importante es identificar la verdadera razón y hablarlo con su pareja.

Una relación de pareja sana está abierta a la comunicación donde ambos expongan qué les gusta y qué no, para que ninguno de los dos se sienta presionado u obligado.

También hay que tomar en cuenta que una relación se basa en el amor y no en el miedo o la violencia.

Hablar es el primer paso.