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martes, noviembre 12, 2019
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Reflexión: “Estamos educando con miedo”

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Los padres que optan por una crianza respetuosa controlan más sus emociones y utilizan la empatía como base de la educación a sus hijos, lo que busca es educar desde el respeto y con mucha calma.

Se contra pone a otro tipo de crianza en la que predomina la frase: “Más vale una nalgada a tiempo, que un delincuente en la cárcel”, con ello se justifica la violencia en contra de niñas, niños y adolescentes.

Ambas formas de criar a un hijo son contradictorias y en la actualidad hay un extenso debate. Te compartimos una reflexión sobre este tema.

*Estamos educando con miedo* 💔

De los dos a los tres años, los berrinches y constantes cambios de ánimo en los niños hacen aun más evidente las distintas perspectivas de crianza.

– La crianza respetuosa
– La crianza a “la chancla”

Ambas tienen sus puntos interesantes, pero también ambas son cuestionables desde un punto de vista: el miedo.

En la crianza respetuosa se está pensando en la individualidad de la persona, de criar con responsabilidad, respeto, de forma que el niño desarrolle una buena salud emocional, con autoestima y se sienta seguro de sí mismo, respetando como padre sus espacios, emociones y decisiones.

Pero también existen los que dicen, “a mí me criaron con la chancla y no me ha pasado nada, soy exitoso y tengo autoestima”.

* Miedo al futuro *

En realidad, lo que que se vislumbra es un terror al futuro. Por un lado, la crianza respetuosa ve un futuro negro, muuuuy negro, cuando se aplican los chantajes emocionales, los gritos e incluso las nalgadas (no en violencia grave, porque ese es ya otro tema, sino sólo en la típica nalgada).

Sin embargo, la crianza respetuosa es difícil y requiere mucho trabajo emocional por parte del padre y madre, porque es muy probable, y casi con total certeza, que te desesperará un niño de dos, tres, cinco años que hace berrinche y pues… tanto mamá como papá se enojarán y cuando lo hagan, gritarán y reaccionarán mal, aunque estén enfocados en el modelo de respeto, porque somos humanos.

¿Cómo se siente un padre o una madre fiel a la crianza respetuosa cuando grita por desesperación? Culpable, porque siente que le acaba de arruinar la vida a su hijo, que con ese grito le afectó terriblemente la autoestima y seguridad en un futuro, que será un fracasado para toda la vida y bueno, aunque no lo crean, así de exagerado es el pensamiento.

Por otro lado, está la crianza al “chanclazo”, la de darle una nalgada mientras no haga lo que le pides, esté en peligro, no se comporte como tú pides y no haga lo que tiene que hacer en el momento indicado.

Funciona, sí que funciona, porque el miedo del niño es evidente a esa consecuencia, pero no al por qué de ella.

También son los que obligan a que realicen determinadas actividades como clases extracurriculares forzadas, aunque el niño no las disfrute, porque dicen “como niños no saben lo que quieren”.

Y también hablo de aquellos padres que dicen que obligan a sus hijos a hacerlas porque en un futuro se lo agradecerán, porque “los hijos suelen reclamar más lo que no les obligaste a hacer que lo que sí”.

Independientemente de lo que piense como madre, en ambas crianzas lo que yo veo, insisto, es el MIEDO. En la crianza respetuosa tienen miedo de que si no toman en cuenta sus decisiones y emociones, harán de su hijo o hija una persona insegura y con poca autoestima en un futuro.

Mientras que en la educación al chanclazo está el miedo de que sea una persona fracasada, voluntariosa, egoísta, y hasta delincuente. TODO EN UN FUTURO QUE TODAVÍA NO CONOCEN Y QUE NO EXISTE.

 “Uno encuentra su destino en el camino por evitarlo.”

Lo que estoy segura que funcionará independientemente de qué tipo de crianza elijas es el AMOR a ti mismo como padre y madre, y no el MIEDO. Sí, el amor a ti mismo, no a tus hijos, sino el cuánto te amas a ti como persona e individuo.

* ¿Por qué? *

Eso te hará enseñarle el mismo modelo a tus hijos. Una persona que se ama, comerá lo que le hace bien a su cuerpo, hará las actividades que lo llenen de energía, será una persona que se cuida, se protege, se relaciona con personas que aporten amor a su vida. Tendrá el trabajo, no el que los demás creen que es el que te lleva al éxito o al dinero, sino el que lo haga sentir satisfecho y pleno, con un sentido en la vida.

Una persona que se ama sabrá que las emociones son parte del proceso humano, que así como siente alegría, ternura, calidez, también sentirá tristeza, enojo, ir, rabia y frustración, y que todas esas emociones tienen reacciones. Aprenderán a sentirlas sin dañar al otro, pero no las reprimirá, así llevarán una vida saludable emocionalmente.

Una persona que se ama no pensará en el futuro como su fin único en la vida, pensará en lo que tiene ahora y en la idea de lo que puede tener más adelante, pero agradeciendo el presente y aprovechándolo para disfrutarlo, vivirlo y compartirlo.

Así que ese ejemplo es el que recibirán sus hijos. Si decides la crianza respetuosa, no tengas miedo de gritar de vez en cuando o que se te salga una nalgada en tus peores momentos, aprende a pedir perdón, porque eso también les enseñarás a ellos, pero sobre todo compréndete, las emociones humanas no son perfectas y hay que experimentarlas para volvernos expertos de ellas y así no lastimar a otros.

Si decidiste la crianza al chanclazo (aclaro no a la violencia extrema), entonces hazlo consciente de lo que haces, con seguridad y no con el miedo al futuro de tus hijos. Quizá te funcione este tipo de crianza para situaciones inmediatas, pero también piensa que el no tener paciencia en determinados momentos habla más sobre el amor a ti mismo que el amor al que le tienes a tu hijo y habla también del miedo que tienes a que la cague en un futuro.

LIMITARNOS es lo que más les hace daño, porque no sabes qué te reclamará en un futuro tu hijo, porque eso dependerá de las propias experiencias de tu hijo o hija y no todas tendrán que ver contigo o no al cien por ciento, pero si estás seguro de lo que hiciste, que lo hiciste amándote, entonces ellos entenderán también.

Desde mi perspectiva, la mejor manera de educar es con AMOR a ti mismo, porque las carencias, las frustraciones, las emociones negativas, los fracasos y decepciones, las cicatrices porque no le hiciste caso a papá o a mamá y te caíste (física o emocionalmente), porque las clases que no tomaste cuando tus papás te dijeron y no te obligaron, porque ese golpe que nunca olvidaste y ese abandono que tuviste.

Por otro lado, también la paciencia que viste en tus padres, el esfuerzo y dedicación que le pusieron a tu crianza, el que te hayan escuchado, el que hayan tomado en cuenta tus decisiones y emociones… TODO ESO que pareciera terrible o muy amoroso es lo que hoy hizo de ti la persona fuerte, valiente y poderosa que está dispuesta a dar la vida por sus hijos.

No le tengas miedo al futuro, las experiencias malas estarán SIEMPRE, SIEMPRE, SIEMPRE. Pero desaparecerán con AMOR.

¡NO A LA CRIANZA CON MIEDO ABSOLUTO! ¡SÍ A LA CRIANZA CON AMOR! Porque el amor no sólo son alegrías, el amor también es tristeza, decepción y también miedo, pero todo eso con cuidado sabiendo lo que sientes y por qué lo sientes. Conócete, ámate, es lo único que puedo opinar el respecto, porque al fin y al cabo, todo esto es sólo mi opinión.

Gracias por leer.
Autor: Melanie Forey

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