|
El Eneagrama de la Personalidad es una herramienta que nos ayuda a trabajar sobre nosotr@s mism@s.
Nos suministra una guía para el descubrimiento y aceptación de nuestras mayores limitaciones, al mismo tiempo nos orienta hacia los lugares donde se encuentran nuestros talentos sin desarrollarse.
El Eneagrama está basado en nueve tipos básicos de personalidad que nos definen y que tienen características precisas. Ninguno de los tipos es peor ni mejor que otro. Se trata de saber cuál es el nuestro para así aprovechar nuestro potencial.
"Conócete a ti mismo" como figuraba en el oráculo de Delfos, que cambió la vida de Sócrates.
Tipo 1. El REFORMADOR. El tipo racional, idealista, de sólidos principios, determinado, controlado y perfeccionista. "Tengo una misión en la vida."
Estas personas creen tener una misión en la vida, lo que las lleva a desear mejorar el mundo de diversas formas, utilizando el grado de influencia que poseen. Se Esfuerzan por superar la adversidad, sobre todo la adversidad moral, para que el espíritu humano brille y cambie las cosas.
Tipo 2. EL AYUDADOR. El tipo afectuoso, amigable, efusivo, generoso, complaciente y posesivo. "Me interesan las personas."
Las personas que pertenecen a él son o bien auténticamente serviciales con los demás o, cuando están menos sanas, les interesa muchísimo considerarse como tales. Ser generosas y desvivirse por los demás las hace pensar que su forma de ser es la más preciosa y la que tiene más sentido. El cariño e interés que sienten, y el verdadero bien que hacen, les alegra el corazón y hace que se sientan valiosas.
Tipo 3. EL TRIUNFADOR. El tipo pragmático, orientado al éxito, adaptable, sobresaliente, ambicioso y consciente de su imagen. "Si trabajo mucho sé que seré capaz."
Son verdaderamente capaces y triunfan en muchos aspectos tic la vida. Son las "estrellas" de la naturaleza humana, y la gente suele admirarlos por su estilo y sus logros personales. Saben lo agradable que es desarrollarse y aportar al mundo sus capacidades. También disfrutan motivando a los demás a consecuciones personales mayores de las que se creen capaces de realizar. Encarnan lo mejor de una cultura y los demás ven reflejados en ellos sus esperanzas y sueños.
Tipo 4. EL INDIVIDUALISTA. El tipo sensible, reservado, expresivo, dramático, ensimismado y temperamental.
Creen ser distintos a los demás seres humanos y que, por lo tanto, nadie puede comprenderlos ni amarlos lo suficiente. Suelen pensar que poseen talentos únicos, dones especiales, fuera de serie, pero también que tienen desventajas o defectos únicos. Más que cualquier otro tipo, conocen muy bien sus diferencias y deficiencias personales y se centran en ellas.
Tipo 5. EL INVESTIGADOR. El tipo cerebral, penetrante, perceptivo, innovador, reservado y aislado. "¿Que pasa aquí?" "¿Y si lo intentamos de otra manera?"
Desean descubrir por qué las cosas son como son. Desean entender por qué funciona el mundo, ya se trate del cosmos, el mundo microscópico, los reinos animal, vegetal y mineral o el mundo interior de su imaginación. Siempre están investigando, haciendo preguntas y ahondando en las cosas. No aceptan opiniones ni doctrinas recibidas; sienten una fuerte necesidad de examinar por sí mismos la verdad de todas las suposiciones.
Tipo 6. EL LEAL. El tipo comprometido, orientado a la seguridad, encantador, responsable, nervioso y desconfiado.
Son los más leales a sus amigos y fieles a sus creencias. Se hundirán con el barco y perseverarán en las relaciones de todas clases mucho más tiempo que la mayoría de los otros tipos. También son leales a ideas, sistemas y credos, incluso a la creencia de que hay que poner en duda o desafiar toda idea o autoridad. Lucharán por sus creencias con más fiereza con la que luchan por sí mismos, y defenderán su comunidad o familia con más tenacidad que con la que se defienden ellos.
Tipo 7. EL ENTUSIASTA. El tipo activo, amigo de pasarlo bien, espontáneo, versátil, codicioso y disperso. "Aun no tengo claro qué deseo ser cuando sea mayor."
Se entusiasman por casi todo lo que les atrae la atención. Asisten a la vida con curiosidad, optimismo y espíritu de aventura, como niños en una tienda de caramelos que miran el mundo con ilusionada expectación por todas las cosas buenas que van a experimentar. Son osados y alegres, y van en pos de lo que desean en la vida con animada resolución.
Tipo 8. EL DESAFIADOR. El tipo poderoso, dominante, seguro de sí mismo, decidido, voluntarioso y retador. "Soy dueño de mi destino."
Más que ningún otro tipo, les encanta aceptar retos así como dar a otros la oportunidad de que los desafíen a superarse de alguna manera. Tienen carisma, además de las capacidades físicas y psíquicas para convencer a la gente de que los siga en todo tipo de empresas, ya se trate de iniciar un negocio, reconstruir una ciudad, llevar una casa, hacer una guerra o firmar la paz.
Tipo 9. EL PACIFICADOR. El tipo indolente, modesto, receptivo, tranquilizador, simpático y satisfecho. "Sigo la corriente."
Ningún tipo se dedica más a la búsqueda de paz interior y exterior para sí mismo y para los demás. Suelen ser personas espirituales que anhelan la conexión con el cosmos y con los demás. Trabajan por mantener su paz mental así como por establecer la paz y la armonía en su mundo. Sus preocupaciones son las fundamentales de todo trabajo interior: permanecer despiertos frente a estar dormidos a nuestra verdadera naturaleza, paz contra sufrimiento, unión contra separación.
Si requieres más información o contestar un test para encontrar a qué tipo perteneces, puedes entrar a: www.eleneagrama.com
|